Tlateomaniliztli

Tlateomaniliztli

Tlatomaniliztli

Devoción

"Tlatomaniliztli", término náhuatl que se traduce como "devoción" o "oración divina", parte de una fotografía de la época de la Revolución Mexicana. La obra transforma el documento histórico en una reflexión sobre la construcción perceptual de la identidad. La mujer, en actitud de rezo, simboliza a un pueblo que ora desde el sufrimiento o la gratitud.

Sin embargo, la composición revela una realidad subyacente. El enorme cesto que cargaba la figura original desaparece para dar paso a un círculo vibrante, extraído de la obra "El mito". Este elemento no es un simple adorno; representa la herencia religiosa y cultural prehispánica que filtra, matiza y sustenta las creencias actuales. La paleta de colores y la energía de este círculo contrastan con la sobriedad de la figura, evidenciando que la fe no es un bloque monolítico, sino un tejido complejo de percepciones superpuestas.

Esta pieza captura uno de los aspectos que vertebran la identidad mexicana: una religiosidad omnipresente que permea cada actividad cotidiana. Tras quinientos años de influencia doctrinal, los valores prehispánicos permanecen todavía arraigados, sobreviviendo en un sincretismo activo. Detrás de cada virgen o santo católico habita una deidad o ser mítico ancestral que trasmuta el significado de la figura, otorgando nuevos matices a la experiencia espiritual.

Desde la perspectiva de la Mirada Creadora, la obra propone la idea que la realidad cultural no es un hecho estático, sino una construcción viva. Lo que se observa en la superficie —una mujer rezando— contiene en su interior capas de historia y significado que solo se revelan cuando la mirada atraviesa el dogma para reconocer la esencia profunda que lo habita. La identidad no se impone desde fuera; se construye desde dentro, en la intersección entre lo heredado y lo percibido.


Tamaño:

Papel: 50 x 70 cm

Mancha: 40 x 50 cm


Técnica:

Acrílico sobre papel.


Tlateomaniliztli

Tlatomaniliztli

Devoción

"Tlatomaniliztli", término náhuatl que se traduce como "devoción" o "oración divina", parte de una fotografía de la época de la Revolución Mexicana. La obra transforma el documento histórico en una reflexión sobre la construcción perceptual de la identidad. La mujer, en actitud de rezo, simboliza a un pueblo que ora desde el sufrimiento o la gratitud.

Sin embargo, la composición revela una realidad subyacente. El enorme cesto que cargaba la figura original desaparece para dar paso a un círculo vibrante, extraído de la obra "El mito". Este elemento no es un simple adorno; representa la herencia religiosa y cultural prehispánica que filtra, matiza y sustenta las creencias actuales. La paleta de colores y la energía de este círculo contrastan con la sobriedad de la figura, evidenciando que la fe no es un bloque monolítico, sino un tejido complejo de percepciones superpuestas.

Esta pieza captura uno de los aspectos que vertebran la identidad mexicana: una religiosidad omnipresente que permea cada actividad cotidiana. Tras quinientos años de influencia doctrinal, los valores prehispánicos permanecen todavía arraigados, sobreviviendo en un sincretismo activo. Detrás de cada virgen o santo católico habita una deidad o ser mítico ancestral que trasmuta el significado de la figura, otorgando nuevos matices a la experiencia espiritual.

Desde la perspectiva de la Mirada Creadora, la obra propone la idea que la realidad cultural no es un hecho estático, sino una construcción viva. Lo que se observa en la superficie —una mujer rezando— contiene en su interior capas de historia y significado que solo se revelan cuando la mirada atraviesa el dogma para reconocer la esencia profunda que lo habita. La identidad no se impone desde fuera; se construye desde dentro, en la intersección entre lo heredado y lo percibido.


Tamaño:

Papel: 50 x 70 cm

Mancha: 40 x 50 cm


Técnica:

Acrílico sobre papel.