Popol Vuh - Xibalbá
La obra reconstruye uno de los episodios del mito fundacional maya: el descenso de los Héroes Gemelos al inframundo de Xibalbá. La composición adopta la estética del cómic para actualizar una narrativa milenaria, demostrando que los lenguajes visuales contemporáneos pueden funcionar como vehículos de mitologías ancestrales sin traicionar su esencia. Las máscaras, basadas en creaciones originales de la zona maya, operan como interfaces perceptivas donde la identidad se transforma y se multiplica.
El inframundo maya no se representa como un lugar de castigo, sino como un espacio de prueba y conocimiento. Los personajes se agolpan en el centro —dioses, demonios, guardianes—, cada uno con su máscara distintiva, sus colores codificados, sus atributos simbólicos. El jaguar, el búho, los murciélagos suspendidos en la parte superior y los templos construyen una escenografía que no ilustra el mito; lo habita. Las dos figuras centrales, envueltas en turquesa y púrpura, encarnan a los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué, cuya astucia desafía el orden establecido.
El cómic, con su secuencialidad y su síntesis visual, funciona como puente entre la cosmogonía maya y la percepción contemporánea. Cada viñeta implícita en la composición contiene un momento del relato: la convocatoria a Xibalbá, las pruebas, la transformación, el renacimiento. La obra no narra linealmente; comprime el tiempo mítico en un solo plano donde pasado, presente y futuro coexisten.
Las máscaras no ocultan rostros; revelan arquetipos. Cada una es un portal hacia una conciencia distinta, una forma de habitar el mundo que trasciende la individualidad.
Xibalbá no es un infierno; es un espejo. Los héroes no descienden para vencer, sino para comprender que la muerte y la vida son máscaras intercambiables. La obra cierra el ciclo sin cerrar el significado: el mito permanece abierto, esperando que el espectador reconozca su propio descenso, su propia máscara, su propio reflejo en el umbral del inframundo.
Tamaño:
108 x 143 cm
Técnica:
Óleo sobre tela.
Esta obra pertenece a mi colección privada.
Popol Vuh - Xibalbá
La obra reconstruye uno de los episodios del mito fundacional maya: el descenso de los Héroes Gemelos al inframundo de Xibalbá. La composición adopta la estética del cómic para actualizar una narrativa milenaria, demostrando que los lenguajes visuales contemporáneos pueden funcionar como vehículos de mitologías ancestrales sin traicionar su esencia. Las máscaras, basadas en creaciones originales de la zona maya, operan como interfaces perceptivas donde la identidad se transforma y se multiplica.
El inframundo maya no se representa como un lugar de castigo, sino como un espacio de prueba y conocimiento. Los personajes se agolpan en el centro —dioses, demonios, guardianes—, cada uno con su máscara distintiva, sus colores codificados, sus atributos simbólicos. El jaguar, el búho, los murciélagos suspendidos en la parte superior y los templos construyen una escenografía que no ilustra el mito; lo habita. Las dos figuras centrales, envueltas en turquesa y púrpura, encarnan a los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué, cuya astucia desafía el orden establecido.
El cómic, con su secuencialidad y su síntesis visual, funciona como puente entre la cosmogonía maya y la percepción contemporánea. Cada viñeta implícita en la composición contiene un momento del relato: la convocatoria a Xibalbá, las pruebas, la transformación, el renacimiento. La obra no narra linealmente; comprime el tiempo mítico en un solo plano donde pasado, presente y futuro coexisten.
Las máscaras no ocultan rostros; revelan arquetipos. Cada una es un portal hacia una conciencia distinta, una forma de habitar el mundo que trasciende la individualidad.
Xibalbá no es un infierno; es un espejo. Los héroes no descienden para vencer, sino para comprender que la muerte y la vida son máscaras intercambiables. La obra cierra el ciclo sin cerrar el significado: el mito permanece abierto, esperando que el espectador reconozca su propio descenso, su propia máscara, su propio reflejo en el umbral del inframundo.
Tamaño:
108 x 143 cm
Técnica:
Óleo sobre tela.
Esta obra pertenece a mi colección privada.
